Los cigarrillos electrónicos pueden contener cartuchos con hasta 24 miligramos de nicotina. En general, operan convirtiendo la nicotina en vapor, que es inhalado por los usuarios. Si bien son promocionados como alternativas saludables para dejar

de fumar, nunca se han sometido a ensayos clínicos que demuestren sus beneficios por sobre sus riesgos. En cambio, se ha demostrado que la nicotina tiene una acción cancerígena y es adictiva. Por lo tanto, reemplazar un cigarrillo de tabaco por uno electrónico –que también tiene nicotina- no evita los riesgos para la salud. Además, al simular el acto de fumar, el cigarrillo electrónico no contribuye a que los fumadores abandonen esta adicción.
En la Argentina mueren 110 personas cada día por el tabaquismo, cifra que asciende a un total de 40000 personas al año. De los 8 millones de fumadores existentes, la mitad quiere abandonar el cigarrillo y 500.000 están decididos a hacerlo ya.
En la Argentina mueren 110 personas cada día por el tabaquismo, cifra que asciende a un total de 40000 personas al año. De los 8 millones de fumadores existentes, la mitad quiere abandonar el cigarrillo y 500.000 están decididos a hacerlo ya.
Fuente: Ministerio de Salud de la Nación argentina